La Dirección General de Tráfico lo pone más difícil: Dos pasajeros por coche y un euro por circular, entre las propuestas de la DGT para descongestionar el tráfico.
Parece que la Dirección General de Tráfico ha declarado la guerra al coche privado, literalmente. Si hace unos días conocimos que el Gobierno quiere prohibir la publicidad de coches de combustión, ahora llega la última idea de la DGT para complicar todavía más el uso del coche.
En realidad, no es una cosa nueva, sino que la Dirección General de Tráfico lleva tiempo avisando sobre la necesidad de reducir el número de coches que circulan al mismo tiempo en la ciudad.
A principios de año, el director de la DGT, Pere Navarro, reflexionaba sobre el escenario al que se enfrenta la movilidad urbana actualmente: “En el 80-85% de los vehículos que se mueven en hora punta va una sola persona. Mover 1.000 kilos para trasladar a una persona es un disparate”.
“Si conseguimos poner dos personas en cada vehículo: mitad de vehículos, mitad de consumo de combustible, mitad de emisiones… Todos salimos ganando. Este es el reto”, añadía. Al respecto, recordemos aquella frase de Navarro hace tiempo: “El futuro de la movilidad será compartido o no será”.
Para ello, hace falta una serie de medidas coordinadas: aumentar el transporte público, incentivar la movilidad activa, preparar las infraestructuras para potenciar una mayor ocupación (con la construcción de carriles especiales) y compartir el vehículo privado para que viajen en él más personas por trayecto.
Esta última, la de compartir el coche privado, es una medida que se conoce en inglés como carpooling. Y ya sabemos que las cosas en inglés parece que suenan mejor.
Mínimo dos pasajeros por coche

Con esta premisa, la DGT prepara un paquete de medidas para limitar el uso del coche. Aún en fase de análisis, introduciría cambios radicales que transformarían por completo la movilidad urbana en España, especialmente, en las ciudades más grandes.
El objetivo que persigue el organismo público es acabar con la saturación de vehículos que viven algunas de las principales ciudades españolas.
La medida más importante es que, cómo mínimo, viajen dos pasajeros en cada coche, algo que ya ocurre en Francia (la DGT siempre imita lo que se hace allende los Pirineos).
Asimismo, desde Tráfico estudian otras propuestas, como limitar un sólo coche por vivienda. Con esto pretende descongestionar el tráfico en las ciudades y reducir los niveles de contaminación.
La medida, además del modelo francés, se inspira en las políticas europeas de carriles VAO. Para promover el uso de estos carriles, el organismo de Pere Navarro estudia la manera de implantar sensores o radares que detecten el número de ocupantes que viajan en los vehículos.
Por el momento, estos cambios están en fase de análisis y todavía no hay una fecha en la que entrarán en vigor.
Pagar un euro por circular

DGT.
Otra de las propuestas que contempla la DGT para reducir el número de vehículos privados es la de pagar un euro diario por circular, un método que sigue el modelo que se quiere implantar en las Islas Baleares, sobre todo, en temporada alta.
En este caso, no es el organismo de tráfico, sino el Gobierno regional el que quiere limitar el uso del coche, debido al elevado número de desplazamientos diarios que provocan una alta congestión.
Así, pretenden cobrar un euro al día en Formentera e Ibiza a los usuarios que circulan con coches no residentes, además de implantarles límites de horarios y diferentes controles de acceso previos.
Por su parte, en Mallorca quieren establecer una medida similar, con tarifas mucho más significativas que oscilan entre los 35 y 150 euros, dependiendo de las emisiones de los vehículos.
Igualmente, el plan contempla que solamente haya un vehículo por cada vivienda, con ciertas excepciones para emergencias, personas con movilidad reducida y residentes de la isla.
Multa de 200 euros por conducir por el carril VAO

AEA.
El pasado 1 de julio entraron en vigor las nuevas señales de tráfico de la DGT y una de ellas es la señal S-51b, también conocida como señal 2+, la cual indica un carril reservado para vehículos con alta ocupación (VAO).
En la señal aparece un coche con dos ocupantes sobre un carril, una flecha mirando hacia arriba y la leyenda 2+. Es decir, que obliga a que deben viajar, al menos, dos pasajeros en el vehículo.
La excepción a esta norma son los autobuses urbanos e interurbanos, taxis y VTC con licencia oficial, vehículos de carsharing que cuenten con la identificación oficial visible y vehículos de emergencia, así como los vehículos con distintivo V-15, de personas con movilidad reducida acreditada.
Igualmente, pueden hacer uso de los carriles VAO los coches que tienen la etiqueta CERO de la DGT, es decir, tanto los eléctricos puros como los híbridos enchufables con al menos 40 kilómetros de autonomía eléctrica.
Es importante tener en cuenta todo esto, ya que circular con un solo pasajero por un carril VAO donde haya una señal S-51b se considera una infracción grave, penada con una multa de 200 euros.
Pequeña reflexión
Está claro que vamos hacia un modelo de movilidad en el que cada vez aña menos coches en circulación. Dicho de otra manera: quieren que no tengamos coches privados y nos desplacemos en transporte público, en taxi/VTC o en patinete.
Veíamos antes cómo el hecho de compartir vehículo con otras personas se le conoce como carpooling. Los anglosajones inventaron el marketing no por casualidad. Es como llamar coliving a compartir piso. Así suena mejor, pero la realidad es que no puedes tener una vivienda en propiedad. Tampoco un automóvil.
Lo peor es que quieren que no tengamos coches y nos obligan a usar el transporte público. Pero éste es cada vez más deficiente, debido a que cada vez se destinan menos recursos.
Compartir coche no es algo malo per se. Pero es algo que se puede hacer en algunos casos, no en todos. Las propias personas se ponen de acuerdo para ir al trabajo y compartir coche, por ejemplo. Del mismo modo, muchas veces es más cómodo moverse en metro y autobús.
La cuestión es que no siempre es posible. Hay muchas personas que necesitan desplazarse en coche y no pueden hacer carpooling. Así que obligar a que sólo viajen dos pasajeros por coche es una medida disparatada. El problema es que ya estamos acostumbrados.
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Etiquetas: DGT, seguridad vial