Si cargar una batería es un proceso eléctrico, hay un camino alternativo que consiste básicamente en cambiar la gastada por una que esté cargada.
Si uno de los principales problemas con los coches eléctricos es la velocidad de carga, mientras algunos intentan acelerar el proceso en la medida de lo posible, hay otros que optan por otra solución más sencilla y que, claramente, es mucho más rápida: cambiar la batería. CATL, referencia en el mundo de las pilas, ya consigue hacerlo en tan solo 1 minuto y 40 segundos.
Siguiendo la estela de NIO, ha creado su propio sistema de intercambio de baterías, denominado como Choco-SEB (Swapping Electric Block), ha empezado la creación de estaciones para tal fin por el territorio chino e incluso ha comenzado la entrega de los primeros coches que lo utilizan.
La clave está en que solo tarda 100 segundos en completar el proceso, algo que hace que sea bastante más rápido que el proceso de llenado de un depósito de un coche diésel o gasolina, pero también es menos de lo que tarda NIO en intercambiar sus baterías, que es de en torno a 3 minutos.
La marca ya ha puesto en la calle los primeros vehículos equipados con esta tecnología, 1.000 unidades del Changan Oshan 520, que van a utilizarse como taxi en Chongqing, la ciudad más grande de China con 32 millones de personas.
Esta berlina media, que tiene una longitud de 4.770 mm, utiliza un propulsor eléctrico de 141 CV (105 kW), pero lo que interesa en este caso es que monta una batería de 56 kWh. Ésta le permite recorrer 515 km por carga, siempre según el laxo ciclo de homologación CLTC, así que en realidad serán bastantes menos.
Lo importante, sin embargo, es que sus conductores no tienen que preocuparse por la recarga, ya que, con una breve parada en una de las 34 estaciones repartidas por la ciudad (para cuando termine el año serán 50), en menos de dos minutos ya estarán de nuevo con la batería completa para seguir con su trabajo.
Robin Zeng, fundador, presidente y director ejecutivo de CATL, explicaba el día de la presentación del sistema “Seguiremos promoviendo la estandarización del intercambio de baterías, siendo la clave la estandarización de las dimensiones de las baterías”.
Yang Jun, director ejecutivo de CAES, la división de intercambio de baterías de CATL, señalaba: «Estamos abordando los desafíos que enfrenta la industria de vehículos eléctricos a medida que se adentra en terrenos inexplorados. Cuanto más sencillas sean las soluciones que ofrecemos, mejor podrán nuestros socios automotrices aprovechar sus fortalezas en inteligencia y personalización para generar valor para los usuarios”.
Por su parte, Lu Mei, gerente general de China Automotive Technology & Research Center Co. Ltd (CATARC), añadía: “Nos entusiasma el anuncio de CATL sobre una solución universal para el intercambio de baterías. Esperamos que esta sea una oportunidad para que CATARC impulse el desarrollo de estándares cruciales en áreas prioritarias, sentando una base sólida para la mejora y la promoción del ecosistema de intercambio de baterías”.

Eso fue en diciembre de 2024 y solo han hecho falta unos meses para que CATL haya fichado para su causa a cinco fabricantes chinos que se han comprometido al desarrollo de 10 modelos equipados con el sistema Choco-SEB: FAW, Changan, BAIC, Chery y GAC.
Los coches en cuestión son el FAW Hongqi EH7, los NEVO A05, NEVO A07 y Deepal SL03 de Changan Automobile, el BAIC Arcfox de BAIC, el Cheri iCAR V23 y cuatro representantes de GAC, los Aion UT, Aion RT, Aion V y un SUV del segmento A del que todavía no se han ofrecido más detalles.
Para este 2025 el objetivo de la compañía es fabricar 1.000 instalaciones de intercambio de baterías, pero cuando esté terminada la red estará compuesta por nada menos que 30.000.
Cada estación tiene entre 14 y 30 compartimentos de almacenaje, lo que permite que al día se realicen 822 intercambios de batería.
La tecnología de intercambio de baterías, aunque interesante, siempre había quedado en un segundo plano porque casi ningún fabricante apostaba por ella. NIO estaba sola en su empresa, aunque por su cuenta ha hecho enormes progresos. Sin embargo, que el mayor fabricante de baterías del mundo, como es CATL, que suministra sus pilas a gran parte de la industria, tome este camino, puede cambiar las cosas.
Y es que, si nuevas compañías se suman y empiezan a desarrollar este tipo de tecnología (o simplemente llegan a un acuerdo con CATL para beneficiarse de su sistema), podría convertirse en una solución mucho más común que sirva de alternativa a la necesidad de encontrar cada vez velocidades de carga más rápidas.
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Etiquetas: Recarga coches eléctricos