Hace unos días, un coche acabó atascado en unas escaleras de Sanxenxo tras, según informó el conductor, haber hecho caso a las indicaciones del GPS. Por suerte no hubo que lamentar heridos, aunque el vehículo tuvo que ser rescatado por una grúa.
Las nuevas tecnologías nos facilitan el día a día. Ahora llevamos todo lo que necesitamos en nuestro teléfono móvil y basta con consultar en Internet para averiguar el horario de un comercio, reservar una entrada de cine o buscar un restaurante para cenar.
Una de las mayores utilidades que encuentro a los smartphones es el navegador GPS. Puedes saber rápidamente dónde te encuentras y a qué distancia estás de tu destino. Al establecer una ruta, Google Maps o Waze, por ejemplo, nos dan indicaciones para girar en una calle, tomar la salida correcta en una rotonda o incorporarte a una autopista.
Sin embargo, esta tecnología no es perfecta, y si a esto le sumamos el factor humano tenemos un cóctel que puede ser muy peligros. Y sino me crees, díselo al conductor de este turismo que hace unos días quedó atascado en unas escaleras tras, según él, haber hecho caso a las indicaciones del GPS.
Esta no es la primera, y lamentablemente no será la última vez, que sucede. En el pasado han sido noticia multitud de casos en los que conductores han acabado atrapados en callejones sin salida, en zonas peatonales, parques, bosques e incluso en la playa después de haber seguido meticulosamente las instrucciones del navegador.
Atascado en una escalera de Sanxenxo
Los hechos tuvieron lugar recientemente en Sanxenxo (Pontevedra, Galicia), donde el conductor de un Seat Ibiza de color blanco terminó encallado en mitad de unas escaleras que unen las calles Madrid y Sol.
Según han informado fuentes municipales, la calle Madrid cuenta con una plataforma única para peatones y tráfico, y el conductor decidió que era un buen lugar para circular con su coche.
Evidentemente, cuando el peso de la parte delantera del Ibiza empujó el frontal hacia los peldaños inferiores de la escalera, el chasis del vehículo se apoyó sobre el primer escalón, dejando el tren trasero en el aire.
Si bien el utilitario de Seat es de tracción delantera, lo más prudente en una situación de este tipo es no intentar acelerar para salir del atolladero, ya que provocarás daños en los bajos del vehículo y, cuando el frontal llegue a la parte más baja de la escalera, donde se une con el suelo, lo más probable es que destroces el parachoques e incluso podría verse afectado el radiador.
Para retirar el vehículo fue necesaria la actuación de una grúa. El conductor dijo que tomó este camino siguiendo las indicaciones del GPS. Por suerte, no hubo que lamentar heridos en una zona bastante concurrida.
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