En unos días, Ibiza impondrá una limitación al número de coches de turistas que pueden circular por la isla entre el 1 de junio y el 30 de septiembre de 2025.
En Ibiza, las normativas anticontaminación van más allá de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) o etiquetas ambientales de la DGT. Las autoridades locales aprobaron una medida que limita el número de coches de turistas que hay circulando por la isla, una iniciativa que entra en vigor el próximo 1 de junio y que ya está teniendo consecuencias para el turismo de este verano.
Esta medida está aparada por la Ley 5/2024 y en ella se establece que entre el 1 de junio y el 30 de septiembre hay un límite de 20.168 vehículos en circulación simultánea por Ibiza. Esta medida busca reducir la congestión que la isla del Archipiélago Balear sufre en la estación estival y, a su vez, proteger su espacio natural.
Ibiza limita el número de coches de turistas este verano
Este límite de vehículos solo afecta a los turistas que decidan visitar la isla en esos cuatro meses, por lo que 16.000 plazas han sido asignadas a empresas de alquiler de coches y las otras 4.168 se reservan para visitantes que acudan a Ibiza en su propio vehículo.
Evidentemente, hay excepciones a esta nueva norma. Se trata de todos los residentes en Ibiza que tengan su coche registrado en la isla, los vehículos oficiales y de servicio público, aquellos destinados al transporte de mercancías, maquinaria agrícola y de obras; y las motocicletas, que no presentan ningún tipo de limitación, tal y como informa el diario La Voz de Ibiza.
También hay otras excepciones a tener en cuenta que se salvarán de las limitaciones incluso si acuden con su propio coche a la isla este verano. Se trata de todos aquellos usuarios que hayan reservado un ferry a Ibiza antes del 21 de mayo, los trabajadores de temperada y las caravanas que acrediten una reserva en un camping autorizado.
Para todos aquellos visitantes a la isla de Ibiza que incumplan la nueva media que limita el número de coches de turistas que puede haber en circulación entre junio y septiembre, se aplicará una multa de hasta 30.000 euros. Además, las autoridades llevarán a cabo un control exhaustivo a través de cámaras en el puerto, convenios con ayuntamientos y la labor de inspectores.
Desciende la demanda de viajes a la isla
Como era de esperar, esta media ha tenido un efecto rebote en el turismo que se preveía para este verano. Según se informa a través de este mismo diario, la demanda de billetes para llegar a Ibiza en ferry con coche ha descendido antes de la temporada alta. Por el contrario, ha aumentado el interés por Menorca, donde no existe este tipo de restricciones.
Tal y como explica al Diario Menorca Beatriz Diez, directora adjunta de Trasmed, una empresa naviera nacida en 2021 dentro del Grupo Grimaldi, “mantenemos el mismo número de frecuencias que el año pasado, pero las reservas desde hoy a finales del año para viajar a Ibiza han bajado, mientras que para ese mismo período han subido en relación a Mallorca y Menorca”.
Por consiguiente, los precios de los billetes de ferry a Menorca han registrado un aumento por el incremento de la demanda. También se está registrando una fuga del turismo que tradicionalmente atrae Ibiza en dirección a la mayor de las islas del archipiélago, Mallorca.
En este aspecto, Ibiza no es la primera de las islas que pone en marcha una norma que restringe el número de vehículos en circulación en sus carreteras durante el verano. La pionera fue Formentera, mientras que Mallorca tiene previsto establecer una medida similar de cara al año que viene. Por su parte, Menorca es la menos interesada de momento en limitar los coches de los turistas.
Las navieras, preocupadas por la situación
Mientras tanto, Adolfo Utor, presidente y accionista único de la naviera Baleària, avisó el pasado mes de abril de que la empresa podría alterar las rutas a Ibiza “si no pueden trabajar en un sitio porque no tienen ingresos suficientes, los barcos se irán a otro sitio”.
Utor también amenazó de que podría ajustar su operativa y sus precios: “Tomaremos nuestras medidas. Esa adaptación va a suponer una merma grave y seria a la calidad de los servicios, a la frecuencia y a los precios”.
Este tipo de medidas no tienen su réplica en la península. Sin embargo, las ciudades españolas no están exentas de iniciativas que buscan controlar el tráfico rodado y reducir el número de vehículos en circulación, siendo la más famosa la de las ZBE, donde ya se multa a coches sin etiqueta ambiental si acceden al interior de estas áreas protegidas sin autorización.
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