Llena Soda Stereo de vibración cósmica el Palacio de los Deportes

Compartir

Foto

▲ Miles cantaron y lloraron en el regreso de Soda Stereo.Foto Ocesa

Juan José Olivares

Periódico La Jornada
Miércoles 15 de abril de 2026, p. a35

Un acto de nigromancia colectiva se practicó la noche del martes en el Palacio de los Deportes, por donde se demostró el axioma de que como es arriba es abajo: ley universal que se cumple cuando humanos se reúnen para un fin positivo y de vibración cósmica como lo es un concierto.

Esa unicidad de almas es capaz de evocar a una figura, sin necesidad de la inteligencia artificial o tecnología de vanguardia algunas.

Nos referimos a la gira Ecos, conciertos del regreso a los escenarios de Soda Stereo, banda santa patrona de Latinoamérica que por décadas creó un credo en torno a ella, y que diseñó este tour como un experimento de regreso del grupo a la acción con el sustituto ideal del frontman, cantante y compositor Gustavo Cerati: él mismo.

Ecos, que anoche comenzó con dos horas de retraso, fue la ejecución de rock con esencias humanas y con parte del éter de otra, inmersa en datos y archivos sonoros y visuales.

Cerati volvió para cantar y tocar su guitarra en el proscenio. Es decir, con un holograma de millones de archivos reactivos que lo hicieron cobrar existencia para tocar los éxitos de Soda Stereo, en coordinación con Charly Alberti en la batería y Zeta Bosio en el bajo, emanando una especie de sustancia acústica híbrida que impactó en los sensores espirituales de cada uno de los presentes, quienes en verdad fueron los que le dieron vida, pero con su energía, la cual casi se desboca por el retraso en el inicio de este ecléctico show.

El acto, un ritual en el que los presentes experimentan que el alma de cada uno se engañó al creer que es individual, mas no parte de un todo, de una divina mente, de la que volvió Cerati.

Ecos es más que una tocada con piezas emblemáticas del cancionero del rock en el continente, es un ejercicio sensorial colectivo-individual. El camino así es… Cerati regresa a las tablas, pero no por la ciencia de la tecnología, sino por los agujeros de gusano que creó cada espectador con esos tracks.

Soda Stereo y su horda de feligreses concretaron, con encarnación tecnológico-espiritual, un regreso al lugar donde se despidieron en 1997.

La banda argentina retornó con los mismos instantes, llenando vacíos porque todo es tan igual. No obstante, con la imaginación, pudo llevar al colectivo hasta el extremo, buscando algo que los sacara de ese mareo, de esa imagen de video. No era nada personal, claro.

Y que aunque hubiera por el momento una grieta en nuestros corazones por la espera, o un planeta con desilusión, pudiéramos, quizá con emblemáticas rolas, beber cielo y regresar a los viejos buenos tiempos.

Zeta, Charly y, sobre todo, Gustavo versión avatar recordaron en el domo de cobre que, con Soda Stereo, lo verás volar por esta ciudad de la furia, donde nadie sabe de él, pero es parte de todos…

Así, con alrededor de 20 piezas del ayer y del futuro, del lugar donde el espacio≠ y el tiempo son subjetivos, volaron la cabeza de todos y del todo, con un revólver de nostalgia que ni los lentes 3D que dieron para ver los gráficos que presentan, pudieron contener las lágrimas de muchos.

Los amamos, México. Gracias por la paciencia, dijo Zeta.

Read More

Leer más

Mas noticias