E
l Edificio Isabel (1929) así como el Edificio Ermita (1931) son obras maestras del Art Déco debidas al arquitecto Juan Segura. El Ermita es considerado el primer “rascacielos” habitacional. El Isabel es un complejo mixto que combina departamentos al frente y casas al fondo; ambas construcciones destacan por la belleza de su trazo, así como la concepción equilibrada y fluida del espacio en sus interiores. Sin lugar a dudas, combinan exitosamente la estética con un modelo de vivienda familiar eficaz que ha funcionado por 100 años, y que constructivamente ha demostrado una solidez capaz de sobrevivir sin problema a los graves terremotos acaecidos en nuestra ciudad desde su construcción y al simple paso del tiempo; sin embargo, ahora parecen sucumbir a los cárteles inmobiliarios.
La Fundación Mier y Pesado ha decidido meter a la especulación inmobiliaria y a la gentrificación irracional tanto las viviendas como el patrimonio cultural que encarnan dichos inmuebles. Han sacado a todos los habitantes del Ermita en plena pandemia y van avanzando en el Isabel, asediando a sus condóminos y modificando feamente el interior de los inmuebles, subdividiendo los departamentos con Tablaroca, generando techos falsos con el mismo material y alterando la altura original, derribando muros y trazas originales, tratando de hacer de un departamento dos o tres.
El alza indiscriminada de rentas y las presiones de desalojo poco tienen que ver con sus obligaciones y misión como fundación, pero además están demostrando una ignorancia total al querer modificar inmuebles protegidos y al querer arrasar con sus jardines; han mentido a las autoridades locales pidiendo permisos para obras menores cuando transformar una vivienda en dos o tres es una obra mayor.
Los vecinos hemos decidido defender tanto la vivienda como al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal). No permitiríamos en modo alguno que el Palacio de Bellas Artes fuese destruido por una empresa inmobiliaria ciega a la cultura, al arte, al patrimonio de los mexicanos todos. El Inbal ostenta un logotipo Art Déco que llevan impresas las credenciales y la papelería oficial del departamento del instituto que se dedica a proteger el patrimonio.
Nos proponemos entonces defender el Art Déco, pues México es uno de los epicentros de este movimiento gracias a edificios como el Palacio de Bellas Artes, el edificio de Salud, el Banco de México, el Edificio Basurto, la Lotería Nacional, el Edificio Isabel y el Ermita, entre muchas otras casas habitación (ya varias han sido destruidas, hay que demostrar la diferencia entre gobiernos democráticos, sensibles y cultos, y los anteriores neoliberales de capitalismo salvaje destructor de derechos a la vivienda y vendedores del patrimonio nacional).
El Art Déco es el movimiento emblemático de la Ciudad de México en el periodo de la Revolución Mexicana y la posrevolución. El Art Déco internacional se inspiró para muchísimas creaciones arquitectónicas, objetuales o pictóricas y gráficas en México. El mayor arquitecto de Estados Unidos, Frank Lloyd Wright, hizo la casa Ennis inspirado en Palenque, Uxmal y Mitla, ciudades precolombinas que lo marcaron desde su niñez a través de revistas que recibía su padre. Muchos elementos decorativos de rascacielos e inmuebles surgen de nuestras grandes culturas prehispánicas y se reparten por Nueva York, Chicago, Latinoamérica y Europa. El más encumbrado diseñador de joyas y utensilios del Art Déco fue William Spratling, quién desarrolló toda su actividad desde Taxco y que generó el movimiento de platería que da de comer a esa ciudad de Guerrero. En pintura Déco, nadie con más fama que Tamara de Lempicka, quien además es un ícono de la mujer libre que se incorpora a la vida moderna destruyendo roles y estereotipos al ser piloto de autos y aviones, deportista, así como artista libre; Tamara vivió los últimos años de su carrera en Cuernavaca y murió en México, sus cenizas se esparcieron en el cráter del volcán Popocatépetl. De los dibujantes más destacados de México fueron cercanos al Art Déco y participaron en los periódicos y revistas más importantes de México y Estados Unidos: El Chango Cabral, Marius de Zayas y Miguel Covarrubias. Por eso vamos a defender el Palacio de Bellas Artes y el resto del Déco mexicano; el Palacio de Bellas Artes Art Déco es el recinto con el que México demuestra al mundo su alto nivel cultural, su potencia artística, su capacidad de proyectar lo mejor del mundo y de México en materia de arte.
No podemos permitir que groseras, especulativas y destructivas empresas inmobiliarias y descastadas fundaciones que han perdido rumbo y su misión original, avancen en la destrucción de la ciudad Déco y su patrimonio cultural. No vamos a dejar que otra vez, como sucedió en el perímetro de protección de Teotihuacán, con Vicente Fox en la presidencia, ganen los empresarios especulativos. A 700 años de la fundación de México Tenochtitlan, apoyamos la visión y política de vivienda del gobierno federal y de la Ciudad de México, pero la protección de la vivienda ya existente y en uso tiene que ser parte de ese plan maestro en la defensa del derecho de los habitantes de la ciudad a una vivienda digna y a un patrimonio arquitectónico y cultural que nos da proyección como una de las potencias culturales del orbe. Al Inbal, le pedimos defenderse de este ataque al Art Déco, organizando en las entrañas Art Déco del Palacio de Bellas Artes que aloja el Museo Nacional de Arquitectura, una exposición donde se despliegue la historia de este movimiento arquitectónico y de diseño en nuestra ciudad, un movimiento internacional que supo incorporar elementos de nuestras grandes culturas prehispánicas.
* Crítico de arte