En pleno escándalo en la familia real británica tras la detención de Andrés Mountbatten-Windsor, una nueva biografía royal desvela nuevos secretos sobre los Sussex y los príncipes de Gales. Uno de los capítulos más sorprendentes de William and Catherine, the Monarchy’s New Era: The Inside Story, trata sobre cómo Buckingham trató de apaciguar a Meghan Markle y el príncipe Harry con todo tipo de ofertas laborales dirigidas a este. Entre ellas, convertirle en el nuevo gobernador general de Canadá.
Según asegura el autor del libro, el experto en la realeza Russell Myers, a los duques de Sussex se les presentaron cinco escenarios diferentes durante las «negociaciones ininterrumpidas» previas a la cumbre de Sandringham en enero de 2020, en la que se acabarían decidiendo los términos de su salida de la familia real. Eso que la prensa británica bautizó oportunamente como Megxit. Estas conversaciones «demuestran claramente que no se les dejó solos en un entorno que no estaba interesado en cuidar de ellos», afirma el escritor.
La negociación fracasó porque «nada era lo suficientemente bueno» para Harry y Meghan, afirma Myers. De las cinco diferentes opciones laborales disponibles para la pareja, entre las que se incluyó un puesto de responsabilidad relacionado con África, ninguna fue aceptada. Y tampoco «obtuvieron nada a cambio» en cuanto a ideas constructivas por parte del duque y la duquesa de Sussex.
El matrimonio finalmente se trasladó a Montecito, California, donde sigue residiendo junto a sus dos hijos. Allí lograron su objetivo de independizarse económicamente de los Windsor. Pero de haber fructificado el plan original de Buckingham, el hijo pequeño de Carlos III podría haberse convertido en el representante de Isabel II en la antigua colonia británica, miembro de la Commonwealth.
Harry no llegó a ser gobernador de Canadá
«Llevábamos meses intentando encontrar un cargo para ellos y cada vez que pensábamos que lo habíamos conseguido, acababan surgiendo varias razones por las que no podía funcionar», relata en el libro una fuente de Palacio. Entonces el plan para colocar a Harry como gobernador general de Canadá parecía una buena idea. Una encuesta le daba incluso un amplio apoyo de los canadienses (un 61%) para asumir el cargo en sustitución de Julie Payette, una antigua astronauta.
Además, Meghan Markle había vivido unos cuantos años en Toronto, mientras rodaba la serie Suits, antes de empezar a salir con el príncipe Harry en 2016. De hecho, fue allí donde la pareja se trasladó inicialmente tras abandonar el Reino Unido. Pero finalmente, más allá de que el propio royal no mostró especial interés por ocupar ese importante puesto, resultó que solo los nacidos en Canadá podían llegar al cargo de gobernador.
El príncipe Harry junto a Meghan Markle.
GTRES
Las conversaciones entre los tres secretarios privados principales de la difunta reina Isabel II, el entonces príncipe Carlos y el príncipe Guillermo, no encontraron ninguna otra solución viable y el Megxit se consumó. Desde entonces, los Sussex se han embolsado decenas de millones de euros en acuerdos comerciales con Netflix o Spotify. Además de un jugoso contrato por la publicación de las memorias de Harry y los beneficios de la marca de estilo de vida de Meghan Markle, As Ever.
Las revelaciones más impactantes sobre los Windsor
No es el frustrado nombramiento de Harry la única revelación bomba del libro de Russell Myers. También se detalla cómo Guillermo exigió que su tío Andrés fuera expulsado inmediatamente de la familia real «antes de que se extendiera la podredumbre», tras las revelaciones sobre la estrecha relación del antiguo duque de York con Jeffrey Epstein. Según esta biografía, el príncipe de Gales pidió a su padre y a su abuela que tomaran medidas drásticas tras la catastrófica entrevista de Andrés en el programa Newsnight de la BBC, en la que no se disculpó por su relación con el convicto empresario.
Otra revelación explosiva tiene que ver con el pasaje de las memorias del duque de Sussex en el que asegura que él y su hermano tuvieron un altercado físico. La pelea habría ocurrido cuando Guillermo discutió con Harry por el carácter «difícil y agresivo» de Meghan. En esta nueva biografía, la afirmación de Harry de que ambos terminaron peleando tras una acalorada discusión se revela como «muy exagerada».