¿Quién no ha fantaseado alguna vez con visitar La Comarca? Ese idílico entorno donde habitan los hobbits en El Señor de los Anillos se antoja el destino perfecto para disfrutar de la armonía y la tranquilidad de la que gozan sus peculiares habitantes. La única pena es que este enclave bucólico de la Tierra Media solo pertenece al terreno de la ficción. Pero no todo son malas noticias: hay destinos reales que se asemejan bastante a lo que se muestra en las películas de la mítica saga, y no hace falta viajar hasta Nueva Zelanda para conocerlo.
En Galicia, concretamente en la provincia de Pontevedra, existe uno de esos lugares que ha sabido sacar rédito de su semejanza con el lugar de origen de Frodo Bolsón. Hablamos de Lalín, la localidad conocida como el el kilómetro 0 gallego al encontrarse en el centro de la Comunidad Autónoma y donde su naturaleza, un rico patrimonio y una aún más reseñable gastronomía hacen que sea uno de esos destinos desconocidos que merece la pena visitar.
Buena parte del encanto de Lalín radica en sus espacios naturales, donde se crea un auténtico espectáculo de colores, sonidos y aromas que inspiran paz, descanso y la sensación de haberse trasladado a años luz del caos y el ruido que hacen las veces de banda sonora de la rutina. Entre ellos, merece la pena destacar el Bosque de Catasós, declarado Monumento Natural en el año 2000 y rodeado de robles y castaños entre los que puedes evadirte siguiendo el propio sendero circular señalizado.
Los robles presentes en este bosque y en muchos otros del municipio juega un papel fundamental en la naturaleza e historia gallega, tanto que Lalín cuenta con su propio robledal compuesto por árboles centenarios. No es un bosque cualquiera: es un alarde de maestría lo mires por donde lo mires, pues el conjunto de robles dibujan una silueta perfectamente alineada que resulta conmovedora.
Restaurante Fogar de Breogán, Lalín
@fogarbreogan
Estos y otros espacios naturales de Lalín son, en gran medida, los responsables de que esta región se equipare con un escenario de fantasía, y hay enclaves que se han tomado esta similitud al pie de la letra. El más evidente es el restaurante Fogar de Breogán, donde la tradición culinaria gallega se entremezcla con la esencia de unas instalaciones que pretenden recrear las casas de la comarca y donde te sentirás, por fin, dentro de una de las sagas más famosas de la historia.
Además de un escenario idílico, este singular restaurante ofrece una selección de platos típicos gallegos aclamados por todos los visitantes. En su carta, especializada en carnes a la brasa, también podrás encontrar delicias como la oreja o los pimientos del padrón, o postres como la tarta de queso o las filloas, sin olvidar el mítico cocido de Lalín que es, de por sí, una excusa perfecta para visitar este rincón de Galicia.
Qué visitar en Lalín más allá de sus paisajes de cine
Pero además de naturaleza de ensueño, una cocina que hace salivar solo de pensar en ella o su parecido reforzado con este rinción de película, Lalín también cuenta con un patrimonio histórico que merece – y mucho – la pena conocer. Uno de los lugares de mayor interés turístico es el Pazo de Liñares. Construido en el siglo XVII en estilo barroco, este pazo fue uno de los puntos de encuentro más importantes del siglo XIX, y por él pasaron personalidades como Emilia Pardo Bazán o el aviador Joaquín Loriga Taboada.
Pazo de Liñares, Lalín
Servidor web Turismo Lalín
El conjunto de edificios que conforman el pazo comprenden el principal, una capilla, un horno o un cobertizo, entre otros, y fue declarado Bien de Interés Cultural en 2009. Además, varias de las salas del edificio central son la sede del Museo del Juguete y la Marioneta, donde se exponen piezas de distintas épocas que, junto con el esplendor del propio pazo, conforman una de esas visitas que merece la pena hacer.
Otros pazos de igual relevancia en Lalín son el Pazo de Anzuxao y el Pazo de Bendoiro, ambos construidos en el siglos XVI. De estilo tradicional gallego, representan a la perfección la esencia de la arquitectura civil popular de la región y el riquísimo legado histórico de la zona que el visitante puede conocer en la medida en la que se acerque a ver estos edificios.
Ponte dos Cabalos, Lalín
Servidor web Turismo Lalín
Los puentes medievales de Lalín también son una parte importante de su identidad estética. El Ponte dos Cabalos fue construido sobre el río Arnego en el siglo X y es una de las edificaciones más antiguas de la región. Este puente de piedra recibe también el nombre de «ponte do portádego», ya que en sus orígenes era necesario pagar un impuesto para cruzarlo.
El Ponte Taboada, también del siglo X, formaba parte del camino que unía Santiago y Ourense. Ubicado en uno de los rincones naturales más bellos de esta localidad gallega, este puente juega un papel fundamental en el Camino de Santiago, ya que es parte de la ruta que acen los peregrinos que eligen el sendero de la Vía de la Plata o el Camino de Invierno.
Por último, merece hacer una mención especial a las esculturas que adornan sus calles. De todos los tamaños y estilos, son una manifestación del arte local, siendo las más representativas el monumento al cerdo hecho en bronce, los peregrinos o el imponente Monumento a Joaquín Loriga, hecho en granito y bronce y ubicado en el emplazamiento donde se encontraba la antigua torre medieval y que hoy es uno de los puntos de encuentro principales de la localidad.