Ponemos el objetivo en dos extremos de la gama eléctrica del mercado: el mastodóntico Volvo EX90 contra el urbanita Mini Cooper E. ¿Cuál es mejor?
Los coches eléctricos no tendrán un volumen de ventas muy alto, pero sí que son omnipresentes en todos los segmentos del mercado. Esto, para quien quiera dar el salto, es muy interesante, puesto que puede ir a por el tipo de automóvil que realmente le guste. Es por eso que hoy vamos a comparar a dos alternativas muy diferentes entre sí: Volvo EX90 o Mini Cooper E.
El primero es un SUV de gran tamaño, enfoque familiar, con 7 plazas y pensado para los largos viajes; el segundo es la cuadratura del círculo, uno de los coches urbanos más representativos de todos los tiempos asociado a una mecánica de cero emisiones. ¿Es acaso razonable decidir entre estos dos coches?
Dimensiones
Hablamos de segmentos completamente distintos, así que el tamaño de uno y otro no tiene nada que ver. El Cooper E mide 3.863 mm de largo, 1.727 mm de ancho y 1.414 mm de alto; con una distancia entre ejes de 2.495 mm. El EX90 tiene una longitud de 5.037 mm, una anchura de 1.964 mm y una altura de 1.744 mm; con una batalla de 2.985 mm.
Como es lógico, la diferencia en materia de maletero también es abismal. El Mini tiene un volumen de 211 litros, que ya es poco incluso dentro de su propio segmento, y abatiendo los asientos aumenta hasta los 731 litros. El sueco, cuando tiene habilitadas las 7 plazas, ya tiene más capacidad que el Mini: 384 litros. Pero es que, con solo 5 plazas habilitadas, ya llega hasta los 992 litros.
Motores
Por lo que respecta a gama mecánica, ambos coinciden en dos aspectos: los dos son 100% eléctricos y presentan una oferta de tres motores. Sin embargo, ahí se acaban las similitudes.
Empezando por el Mini, su variante de acceso es la ‘E’, con una potencia de 184 CV, una batería de 40,7 kWh de capacidad y una autonomía homologada de 291 km. La intermedia es la ‘SE’, que eleva el rendimiento a 218 CV, monta una pila más capaz, de 54,2 kWh, y tiene un rango de 387 km.
Por encima está el John Cooper Works, con 258 CV, la misma batería que la versión anterior y una autonomía homologada de 371 km.

La diferencia existente entre uno y otro se pone de manifiesto en que la versión tope de gama del británico tiene un rendimiento inferior a la más básica del sueco. Ésta, llamada Single Motor, desarrolla 279 CV y 490 Nm de par, tiene una batería de 104 kWh de capacidad y una autonomía de 620 km.
En el nivel medio está el Twin Motor, que ya utiliza dos motores con un rendimiento conjunto de 408 CV y 770 Nm, usa una batería de 111 kWh de capacidad y que puede recorrer 618 km por carga. Por último, el Twin Motor Performanece tiene la misma configuración, pero con 517 CV y 910 Nm de par, y su alcance sorprendentemente es un 1 km mayor.
Precio
Con las enormes diferencias que hay entre uno y otro, no es de extrañar que los precios que presentan estén también en las antípodas. Lógicamente, el Mini Cooper eléctrico es el más barato con una tarifa de partida de 30.605 euros que, además, se puede reducir todavía más con las ayudas del Plan Moves. El Volvo EX90 arranca en 83.127 euros.
Equipamiento
El Mini, en su acabado de serie, incluye: faros LED y luces traseras LED, llantas de aleación de 16 pulgadas, MINI Interaction Unit (pantalla circular de 24 cm con tecnología OLED), paquete de iluminación con luces de ambiente, radio DAB, climatizador automático con control bizona, MINI Navigation, Apple Car Play y Android Auto, control de crucero dinámico, alerta de colisión frontal con intervención en el freno, aviso de cambio de carril involuntario, asistente de límite de velocidad y Parking Assistant con control activo de distancia de aparcamiento y cámara de marcha atrás.
En el caso del Volvo se trata del Core, que incluye llantas de 20 pulgadas, techo panorámico, iluminación ambiental, climatizador electrónico de dos zonas, acceso y arranque sin llave, servicios de Google, carga por inducción para smartphones, Apple CarPlay inalámbrico, pantalla de 14,5 pulgadas, cámara trasera, control de crucero, sistema de aparcamiento con sensores, alerta de tráfico cruzado trasero con frenado automático a baja velocidad, etc.
Sergio Ríos tuvo la oportunidad de probar el EX90, del que señaló: “El Volvo EX90 cumple en calidad y comodidad lo que se espera de un SUV premium. Como eléctrico, su consumo es elevado, pero razonable para su tamaño. Menos lo es su minimalismo, que hace que ciertas maniobras echen en falta botones”.
También se ha puesto a los mandos del Cooper eléctrico, concretamente de la versión SE, de la que opina: “Hay muchos eléctricos en el mercado, pero el Mini Cooper SE tiene la ventaja de una personalidad muy asentada que permanece intacta. Esto, junto a su buena conducción, hace que sea una alternativa de lo más interesante”.
¿Cuál es mejor?
Vaya por delante: ambos modelos son incomparables. Cada uno tiene un enfoque diametralmente opuesto al del otro, así que en rara ocasión ningún conductor va a verse en la tesitura de elegir entre uno de los dos. Si es posible que alguien que apueste por los vehículos de cero emisiones se plantee tenerlos a ambos en su garaje.
Podemos sentenciar que el Mini, aunque puede funcionar como coche único del hogar si no se van a llevar a cabo viajes largos, cumple mejor la función de segundo, como un automóvil para el día a día en el que moverse sin pagar gasolina y que es ágil para la ciudad.
El EX90 cumple con creces como coche único de la casa, pero es cierto que meterse en el centro de una urbe con semejante mole dista mucho de ser práctico. Por poder hacerse, se puede, pero donde destaca es demostrando que a día de hoy ya se pueden llevar a cabo viajes largos en un vehículo de baterías sin mucho problema.
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