El Mercedes Clase G eléctrico no está funcionando y ya reconocen en la marca que es un fracaso. Hasta abril, las versiones de combustión se han vendido siete veces más.
Mientras el Mercedes CLA 2025 puede ser el coche eléctrico más interesante del año, el Clase G eléctrico es un fracaso total. Y no es algo que digamos nosotros, sino que lo reconoce un ejecutivo de la marca: «El coche está parado en el concesionario como si fuera de plomo».
No es la primera vez que Mercedes reconoce que las cosas no han salido como esperaba. El pasado mes de abril, te contamos que abandonará el motor de cuatro cilindros en el próximo C63 AMG.
La última entrega del Mercedes-AMG C63 en su versión S E Performance combina un motor de cuatro cilindros de 476 CV con otro eléctrico montado atrás y una batería de 6,1 kWh. En total, produce 680 CV y 1.020 Nm de par máximo.
Son unas cifras espectaculares que garantizan prestaciones de superdeportivo. Sin embargo, las ventas van “muy por detrás de las expectativas”, según indicaron fuentes de la compañía recogidas por CarScoops.
Una sensación parecida es la que tiene Mercedes con el Clase G eléctrico. Quizá pecó de ingenuidad cuando creyó que los clientes pasarían sin problemas a la versión eléctrica, asumiendo que el poder de la marca Geländewagen compensaría los inconvenientes de la electrificación. Pero un nuevo informe revela que el G580 EQ no ha tenido la acogida esperada.
El Mercedes Clase G eléctrico es “un completo fracaso”

Según el periódico económico alemán Handelsblatt, ejecutivos de Mercedes han admitido brutalmente que el Clase G eléctrico es un fracaso comercial.
Uno de ello, cuya identidad no ha querido desvelar, fue bastante contundente: “El coche está parado en los concesionarios como si fuera plomo; es un completo fracaso”. La misma publicación cita a otro directivo: “Es un modelo de nicho, el volumen de ventas es muy bajo”.
Según pudo desvelar el medio alemán, sólo se habían vendido 1.450 unidades a finales de abril, casi un año después del lanzamiento del modelo. En cambio, la Clase G normal, con motores de gasolina y diésel, alcanzó unas 9.700 matriculaciones, lo que significa que multiplica casi por siete las ventas del eléctrico.
Pese a que son números decepcionantes, un portavoz de Mercedes afirmó que están dentro del objetivo de ventas que se propusieron, pero no dio más detalles. Otro ejecutivo de la estrella de tres puntas fue más sincero, admitiendo que “la gente quiere un Clase G de verdad: con seis u ocho cilindros”.
¿Por qué no se vende el Clase G eléctrico?

Hay varios motivos que pueden explicar por qué el Mercedes Clase G eléctrico no se vende. En primer lugar, es más caro que las versiones de combustión. El 580 con tecnología EQ cuesta 163.757 euros, con 587 CV y 456 kilómetros de autonomía.
En cambio, el G450d, con motor diésel de 367 CV, cuesta a partir de 150.467 euros, y el G500 de gasolina, con 449 CV, arranca en 161.563 euros. Este último no dista mucho con el eléctrico, pero tiene más autonomía.
Pero la versión eléctrica tiene una carga útil máxima de sólo 415 kg y carece de gancho de remolque opcional, lo que lo hace mucho menos práctico que las variantes combustión interna. Éstas, además, cuenta con décadas de reputación como uno de los pocos todoterrenos verdaderos.
Otros puntos débiles del Clase G eléctrico son su peso, 3.085 kg, y la autonomía. Una autonomía que, por cierto, homologa una cifra inferior en Estados Unidos: 385 kilómetros. Y es un mercado importante para este tipo de vehículos.
Handelsblatt también informa de que la baja demanda está obligando a Mercedes a replantearse sus planes para la versión de acceso del G eléctrico. Aunque se espera para finales de esta década, es posible que no sea un modelo exclusivamente eléctrico, como se pretendía en un principio.
Algunos rumores apuntan a que podría ofrecer motores de combustión para ampliar su atractivo. Según un directivo de la empresa, se está “examinando” una variante con motor de combustión interna, mientras que un ingeniero señaló que los costes añadidos de I+D serían “asumibles”.
En principio, el Clase G eléctrico más pequeño está previsto para 2027, pero es posible que no sea totalmente eléctrico, sino con algún tipo de hibridación.
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Etiquetas: Todoterrenos