La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó a liberar “sin demora” a todas las personas que se encuentran privadas de la libertad por razones políticas en Nicaragua.
En un comunicado, la CIDH también condenó “la persistente represión en Nicaragua”, caracterizada por la continuación de detenciones arbitrarias y la privación de la libertad por motivos políticos contra cualquier postura percibida como una oposición al régimen.
La situación de derechos humanos en Nicaragua constituye uno de los casos más graves observados en la región, de acuerdo con el organismo internacional.
La CIDH ha documentado que se ha consolidado un régimen autoritario basado en el control, vigilancia y represión en contra de cualquier persona percibida como opositora, incluso que anteriormente estaban vinculadas al propio régimen, y que esa persecución política va más allá de las fronteras del país.
En las últimas semanas, a través del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI), la CIDH recibió información sobre la detención de más de 60 personas por expresar opiniones en redes sociales sobre los recientes acontecimientos en Venezuela.
Dichos hechos contrastan con el anuncio realizado por el régimen, el 10 de enero de 2026, que otorgó el denominado beneficio legal de convivencia familiar a 24 personas detenidas por motivos políticos.
La situación jurídica indefinida en Nicaragua, así como la obligación a presentarse ante delegaciones policiales y permanecer bajo vigilancia y severas restricciones para participar en reuniones, actos religiosos o expresarse en redes sociales, conlleva que la libertad de las personas excarceladas este condicionada, lo que contraviene derechos humanos.
En este contexto, organizaciones de la sociedad civil han informado que al menos 62 personas continúan privadas de la libertad por motivos políticos, de las cuáles algunas se encontrarían en condición de desaparición forzada.
Las organizaciones han advertido que la situación de los presos y presas seguiría agravándose como consecuencia de las deplorables condiciones de detención, falta de atención médica, malos tratos y torturas.
En particular, la CIDH expresó que le preocupa la situación de las personas mayores privadas de libertad, así como de las personas líderes indígenas, mujeres, activistas y otras que son beneficiarias de medidas cautelares o provisionales otorgadas por los órganos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos
Por ello, la CIDH llamó a Nicaragua a cesar de inmediato las violaciones a los derechos humanos y a liberar a todas las personas privadas de su libertad por motivos políticos.
Asimismo, hizo llamado a la comunidad internacional a exigir el fin de la represión y a adoptar medidas concretas orientadas al restablecimiento de la democracia y el Estado de derecho en Nicaragua.

